PASTORAL/MISION

"FAMILIA DE NAZARET, MODELO DE FE" (Lc. 2, 51)

Cada año, como ya todos sabemos, la Iglesia Católica Dominicana nos propone un lema, a modo de tema central, sobre el que, a lo largo de los meses, se centrarán los distintos valores que reflexionaremos en nuestros encuentros de evangelización.
El 8 de agosto de este año 2011 que estamos iniciando, se celebrarán en la iglesia dominicana los quinientos años de la creación de lo que hoy es la Arquidiócesis de Santo Domingo y la diócesis de La Vega. Este acontecimiento es el que da nombre al lema de este año: “500 años de misión evangelizando la nación”.
Fue un 8 de agosto del 1511 cuando el Papa Julio II, creó las Diócesis de Santo Domingo y Concepción de La Vega en la Hispaniola y también la de San Juan en la isla de Puerto Rico.
La imagen de fray Antón de Montesinos, el mapa de la nación, en el que se resalta el territorio de nuestra diócesis y la cruz de la evangelización son los tres elementos principales del letrero.
Fray Antón de Montesinos, el fraile dominicano, que con sus sermones defendió los derechos de los indígenas de esta tierra, es un fiel exponente de lo que ha sido lo mejor de estos 500 años de historia misionera en nuestra isla.
La cruz de la evangelización, que este año visitará todas las parroquias de la diócesis, nos recuerda que en nuestra acción misionera somos mensajeros del evangelio de Jesús.
El mapa y el territorio de nuestra diócesis nos recuerdan que es en esta tierra donde debemos seguir en el futuro ejerciendo nuestra acción misionera como católicos para que todos los dominicanos lleguen al conocimiento de la verdad y la verdad les haga libres.
Nuestra diócesis de Baní, que nació en 1987, es hija de la arquidiócesis de Santo Domingo y por esa razón también a nosotros toca expresar nuestra gratitud a Dios por todos los grandes y abundantes dones derramados en nuestra iglesia dominicana.
Y la mejor manera de agradecer la historia, esos 500 años de andadura misionera, es mirar hacia el futuro y renovar nuestro compromiso misionero para que Dios siga llenando de dones y de bendiciones esta tierra dominicana.
En los próximos 500 años tenemos todos los católicos dominicanos una inmensa tarea misionera por realizar. Con ella construiremos también, guiados por el Espíritu Santo, una rica historia que apunte al futuro.