CENTRO EDUCATIVO PARROQUIAL P. FERNANDO LORA

El Centro Educativo Parroquial Padre Fernando lora, es una iniciativa de la P. San Antonio de Padua, a través de la Pastoral Educativa, encabezada por el P. Juan R. Fabian Beltran y Josefa Frías Angulo. Inició el 26 de septiembre con 31 niños, en horario de la tarde (2:00pm - 5:00pm)...

CENTRO EDUCATIVO PARROQUIAL PADRE FERNANDO LORA

 

El Centro Educativo Parroquial P. Fernando Lora es una institución de carácter eminentemente educativo en el que se impartirán clases de primaria (2do. ciclo) y Inicial (1er. ciclo) y, con una proyección hacia la secundaria, en un solo lugar y con un mismo objetivo, intervenir en la formación de una educación organizada sobre la base de un sistema escolar definido. Pero cada una independiente y con una distinción clara para el nivel o edad del niño.

 

 

Además de aspirar al desarrollo de hábitos y valores, así como de sus habilidades del pensamiento. Esta institución también aspira a espacios físicos que ayuden a realizar actividades complementarias de orden artístico, técnico o deportivo. En resumen, para una formación íntegra de los individuos que desarrollen un pensamiento crítico y una sensibilidad de percepción, y abertura para nuevas ideas.

MISION

Nuestro Centro Educativo se define como un centro católico, parroquial, que basa su estilo educativo en el cultivo de los valores del Reino que nos enseño Jesús.

Como escuela cristiana, nuestro centro se propone transmitir el mensaje de Jesucristo y la Iglesia Católica en la realidad socio-cultural que vivimos, como expresión de nuestra identidad y de nuestra vocación evangelizadora.

Como escuela cristiana, nos comprometemos a una enseñanza de calidad con un estilo propio, que basa sus esfuerzos en la búsqueda de la integración social de nuestros alumnos, la sensibilización por los necesitados y la valoración del saber como medio para servir mejor a los demás.

Los principios inspiradores del estilo educativo de la Iglesia Católica son:

1.      Formación integral de los alumnos/as de acuerdo con una concepción cristiana de la persona, de la vida y del mundo.

2.      Opción por los más desfavorecidos en su nivel económico, capacidad intelectual u otro tipo de limitación.

3.      Vivencia de los valores evangélicos, a través de los cuales revelamos que Dios nos ama.

4.      Compromiso por la justicia y la solidaridad universal, con una participación activa en la transformación y mejora de la sociedad.

5.      Relaciones y clima educativo basados en la sencillez, cercanía y confianza.

Respeto a la vida y a la naturaleza, fomentando la responsabilidad ante el progreso de la ciencia y la tecnología.

 

VISION

Nuestro centro, como centro católico, tiene una peculiar y determinada forma de percibir la realidad, que se puede sintetizar en dos claves:

 

Una visión de esperanza, crítica y optimista de lo que pasa en el mundo, que genera expectativas positivas en las personas, partiendo de su potencial, no de sus carencias.

 

Una visión desde los valores del Evangelio. Como hizo Jesús de Nazaret, aceptamos a las personas con sus valores y circunstancias y ofrecemos un enriquecimiento vital desde la formación espiritual y religiosa.

De esta visión y del Carácter Propio, se derivan las siguientes prioridades de actuación:

 

A) En el ámbito evangélico: 

Acrecentar la apuesta por la misión compartida, programando acciones concretas para cultivar la vivencia de la fe y de la fraternidad de toda la comunidad educativa.

 

Favorecer la educación de la interioridad como base de la apertura a la trascendencia y desarrollar la competencia espiritual en todas las áreas del currículo y en las acciones extracurriculares, de forma sistemática y evaluable, favoreciendo el diálogo Fe-Cultura-Vida.

 

Implicarse en acciones solidarias encaminadas a facilitar la integración y atención a las necesidades socio-educativas de los alumnos y familias más desfavorecidos y al compromiso con el entorno.

 

Potenciar la Pastoral Educativa y otras asociaciones de la parroquia, y la coordinación de estas con la Pastoral general del Centro Educativo, cultivando la interioridad.

 

B) En el ámbito pedagógico:

Desarrollar proyectos que garanticen la excelencia educativa:

 

Extender la aplicación de las TICs al proceso de enseñanza-aprendizaje y a la comunicación con todos los miembros de la comunidad educativa.

 

Aplicar la innovación educativa por medio del trabajo cooperativo, enseñanza basada en las inteligencias múltiples, aprendizaje por proyectos, estimulación temprana…

 

Buscar la educación de calidad por medio de una cuidada atención a la diversidad, avanzando en la aplicación de los criterios de la escuela inclusiva.

 

Ampliar la oferta de actividades de educación no formal para ofrecer alternativas de ocio y formación más allá del horario lectivo desde la apertura total del centro.

 

C)    En el ámbito de gestión:

Promover la mejora continua elaborando planes y proyectos dinámicos, sencillos y operativos y fomentando la cultura de evaluación del centro, de los alumnos y de la práctica docente.

 

Establecer políticas de gestión de recursos humanos, proponiendo criterios para una cuidada selección del personal y un cumplimiento responsable de las obligaciones desde el compromiso y la alineación con el carisma..

 

Conseguir una adecuada autofinanciación y optimización de los recursos para mejorar progresivamente las instalaciones y servicios.

 

D) En el ámbito de la comunidad educativa y el entorno:

 

Organizar la función directiva respetando y potenciando las facultades de la Titularidad y reforzando las competencias y liderazgo del Equipo directivo desde la corresponsabilidad y generosidad, con un profundo sentido de misión compartida.

 

Promover los distintos planes de formación provincial diseñados para ayudar a conseguir el perfil de educador católico de los distintos miembros de la comunidad educativa (profesorado, padres), y participar en dichos planes.

 

Buscar nuevos cauces para la implicación, colaboración, participación y apoyo de las familias procurando, ante todo, la coherencia y unificación de criterios educativos que favorecen el adecuado y completo desarrollo del niño.

 

Conocer la realidad del entorno y las familias para dar respuestas coherentes a sus necesidades.

VALORES

Como escuela católica al servicio de la formación integral del alumno, fomentamos en todo el ámbito educativo (aulas, recreos, actividades complementarias y extraescolares) los valores que proceden de la fe cristiana, como son el respeto a los demás en virtud de su dignidad nacida de la paternidad de Dios, el servicio y la ayuda desinteresada, la sensibilidad ante los más desfavorecidos y la cercanía en el trato.

 

Impulsamos y cultivamos el esfuerzo, la constancia, la capacidad de superación y el trabajo bien hecho, no solo como medios necesarios para la adquisición de mejores resultados académicos sino como valores y actitudes que capacitan al alumno para un mayor servicio a la sociedad: “Saber más para servir mejor”.

 

Fomentamos la interioridad y espiritualidad de nuestros alumnos, haciendo que tomen conciencia de su ser, del sentido de la gratuidad, de la trascendencia de su vida, de la importancia y responsabilidad de su acción en relación con los otros y con Dios.

 

Espacios, tiempos y personas se ponen al servicio de un ambiente animado por el espíritu evangélico de caridad y libertad, creado por la presencia serena y acogedora de los profesores, que acompañan con la palabra, el gesto y el comportamiento.

 

Tenemos una visión optimista, crítica y esperanzada de las personas, del mundo y de la educación, y traducimos los valores en acciones, fomentando el servicio, el voluntariado, las campañas solidarias, el apoyo y la ayuda mutua, desde la sencillez y solidaridad que nos caracterizan como institución.

 

 

En definitiva, ofrecemos una escala de valores bien fundamentados en el humanismo cristiano.

Nuestro centro se define como un Centro Católico, de la Parroquia San Antonio de Padua, que basa su estilo educativo en el carisma evangélico, al estilo de Jesús.

 

Como escuela cristiana, nuestro centro se propone transmitir el mensaje de Jesucristo y la Iglesia Católica en la realidad socio-cultural que vivimos, como expresión de nuestra identidad y de nuestra vocación evangelizadora.

 

Como escuela católica, nos comprometemos a una enseñanza de calidad con un estilo propio, que basa sus esfuerzos en la búsqueda de la integración social de nuestros alumnos, la sensibilización por los necesitados y la valoración del saber como medio para servir mejor a los demás.

 

Los principios inspiradores del estilo educativo de los CEC figuran en el carácter propio, y son:

1. Formación integral de los alumnos/as de acuerdo con una concepción cristiana de la persona, de la vida y del mundo.

2. Opción por los más desfavorecidos en su nivel económico, capacidad intelectual u otro tipo de limitación.

3. Vivencia de los valores evangélicos, a través de los cuales revelamos que Dios nos ama.

4.      Compromiso por la justicia y la solidaridad universal, con una participación activa en la transformación y mejora de la sociedad.

5. Relaciones y clima educativo basados en la sencillez, cercanía y confianza.

6. Respeto a la vida y a la naturaleza, fomentando la responsabilidad ante el progreso de la ciencia y la tecnología.

7. Ofrecer una enseñanza que incorpore los valores éticos y morales de acuerdo a la fe que profesamos y a los deberes sociales, que eduque a un joven útil a la sociedad.

8. Promover valores que potencien el desarrollo religioso cultural y social de la comunidad local. 

9. Fomentar desde la infancia el conocimiento y la apreciación de los valores éticos y morales como fermento de una sociedad nueva.

10.  Fortalecer el desarrollo de los niños y adolescentes, incentivando las prácticas del…

Descubrir los buenos valores, aun escondido, en los niños y adolescentes dándoles, de esta manera, nuevos estilos de vida.