Eucaristia-Presencia real

No se trata de una diferencia insignificante. Se trata, nada menos, de si está Jesucristo o no está en la Eucaristía. Aquí alguien esta habalndo mentiras ¿Quienes lo hacen, los catolicos o los protestantes?
Veamos lo que dice la Biblia.

Los tres Evangelios sinópticos nos hacen un relato de la institucion de la Eucaristía, en ocacion de la última cena.

San Juan nos transmite la importancia que Jesus dio a este sacramento en el discurso pronunciado en la sinagoga de Cafarnaún:

Mientras comían, Jesús tomó pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: «Tomen y coman; esto es mi cuerpo.» Después tomó una copa, dio gracias y se la pasó diciendo: «Beban todos de ella: esto es mi sangre, la sangre de la Alianza, que es derramada por muchos, para el perdón de sus pecados (Mt 26, 26-28).

Durante la comida Jesús tomó pan, y después de pronunciar la bendición, lo partió y se lo dio diciendo: «Tomen, esto es mi cuerpo.» Tomó luego una copa, y después de dar gracias, se la entregó y todos bebieron de ella. Y les dijo: «Esto es mi sangre, la sangre de la Alianza, que será derramada por muchos (Mc 14, 22-24).

Después tomó pan y, dando gracias, lo partió y se lo dio diciendo: «Esto es mi cuerpo, que es entregado por ustedes. Hagan esto en memoria mía.» Hizo lo mismo con la copa después de cenar, diciendo: «Esta copa es la alianza nueva sellada con mi sangre, que es derramada por ustedes» (Lc 22, 19-20).

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá para siempre. El pan que yo daré es mi carne, y lo daré para la vida del mundo» (Jn 6, 51).

Ante estos textos tan abundante y claros, algunos argumentan que Jesús hablaba de su palabra, y otros traducen "Este es" en "Esto significa".

Veamos como lo entendieron los primeros cristianos, guiados por los apóstoles, y como nos lo transmitió San Pablo:

Yo he recibido del Señor lo que a mi vez les he transmitido. El Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan y, después de dar gracias, lo partió diciendo: «Esto es mi cuerpo, que es entregado por ustedes; hagan esto en memoria mía.» De igual manera, tomando la copa, después de haber cenado, dijo: «Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre. Todas las veces que la beban háganlo en memoria mía.» Fíjense bien: cada vez que comen de este pan y beben de esta copa están proclamando la muerte del Señor hasta que venga. Por tanto, el que come el pan o bebe la copa del Señor indignamente peca contra el cuerpo y la sangre del Señor (1 Cor 11, 23-27).

despues de esto ¿Puede haber dudas sobre la celebración y la presencia real de Jesús en el pan y el vino consagrados? ¿Por que los protestantes privan de un don tan grande a los hombres, distorcionando la palabra de Dios, que nos transmite la Biblia?